Un testigo confiesa "relaciones íntimas" mientras chateaba con la víctima
Un joven valenciano, Javier B., que chateaba habitualmente con Patricia Maurel, candidata del PP a la alcaldía de La Puebla de Híjar asesinada el 22 de mayo del 2003 por su marido, Javier Salvador, manifestó ayer ante el jurado que tanto él como la víctima realizaban actos sexuales en solitario mientras chateaban por internet y se contaban sus sensaciones.
En la jornada de ayer acabaron las sesiones testificales del juicio que se sigue en la Audiencia de Teruel contra Salvador, para quien el ministerio fiscal solicita una condena de 20 años de prisión por asesinato. El acusado, que ha confesado la autoría del crimen, explicó el pasado lunes que el móvil del mismo fueron las supuestas infidelidades conyugales de la víctima.
Mientras el abogado de la acusación, Javier Notivoli, intentó establecer con sus preguntas que las relaciones de Javier B. con la fallecida eran "platónicas", la abogada de la defensa, Rebeca Santamalia, incidió en el sentido de los mensajes que se intercambiaron con frases como "te quiero, te deseo, te necesito" o "lo de ayer estuvo genial, te quiero". Mostrar más / menos
Finalmente, el testigo que nunca llegó a conocer personalmente a la víctima, manifestó que tuvieron "relaciones íntimas" mientras se comunicaban a través de internet.
En las sesiones de ayer declaró el administrador de la empresa de construcción del acusado, quien señaló que en la contabilidad de la misma "faltaba" una cantidad de dinero que oscilaba entre los 30.000 y los 60.000 euros, sin que se pudiera determinar su destino. El acusado atribuyó este gasto injustificado al dinero que su mujer entregó a un ciudadano suramericano con el que mantuvo relaciones y que identifica como Ronald, sin que haya podido ser localizado.
También fueron interrogados ayer varios funcionarios de la prisión de Teruel como testigos de la defensa. Uno de ellos afirmó que estuvo presente cuando, pocas semanas después del crimen, el cuñado de Salvador llamó a éste por teléfono y le dijo: "Has hecho lo que tenías que hacer". Según manifestó el testigo, esta conversación también fue escuchada por otro preso que actuaba de apoyo al acusado.
El familiar, que ha instado la acusación particular en nombre de los hijos de la víctima, había negado el día anterior estas palabras ante el tribunal.
Sentido de culpabilidad
Por otra parte, el psicólogo de la prisión señaló que existía arrepentimiento y sentimiento de culpabilidad en el acusado, pero no por los hechos ocurridos, sino por la situación en que había dejado a sus hijos.
El sargento de la Guardia Civil de Alcañiz encargado de las primeras investigaciones tras el crimen explicó que algunos de los nueve tiros que acabaron con la vida de Patricia Maurel, dos de ellos en la frente, fueron realizados "a quemarropa" y que la distribución de los casquillos indicaba que el autor de los disparos actuó desde diferentes posiciones.
Este testigo añadió que el día de los hechos se recibieron cuatro llamadas en el móvil del acusado y tres en el de la víctima de un mismo número de un locutorio del barrio madrileño de Lavapiés.
Las sesiones de hoy se dedicarán a la presentación de los informes periciales, algunos de los cuales, como el de balística y toxicología se realizaran a través de videoconferencia.